Nota · Clubes
Salas de recuperación para clubes de pádel y gimnasios boutique: el cuadrante es el producto
Una sala de recuperación es un trozo pequeño del edificio que, o pasa a formar parte de la rutina del club, o se convierte en una puerta cerrada. La diferencia casi nunca es el equipo. Es el cuadrante, el suelo y una persona que se hace cargo de la llave.

Secciones de esta página
- Dimensionar por el partido o por la clase
- El cuadrante: tres modelos que funcionan
- Pies mojados, toallas y el plan de lavandería
- Dónde va la sala en el plano
- Ruido, vecinos y la pista de al lado
- Amperios para un club que ya alimenta focos
- Las cuentas que puede hacer usted mismo
- Una hoja de semana de ejemplo
- Preguntar a los socios, no adivinar
- Las normas en una sola hoja
- Empezar con una piscina, dibujar para dos
- Qué dejar fuera
Versión corta: dimensione la cabina por el partido o la clase, ponga dos piscinas frías a su lado en vez de una, dé a la sala una persona que la cierre y deje fuera todo lo que no vaya a limpiar. Esta nota recorre esas cuatro decisiones con las cuentas.
Dos cifras españolas dan la escala: 7,1 millones de socios de clubes de fitness (EuropeActive y Deloitte, cierre de 2025) y unas 17.000 pistas de pádel (Federación Internacional de Pádel, datos de 2024). Describen un público, no una rentabilidad, y nosotros no damos ninguna cifra de rentabilidad.
Dimensionar por el partido o por la clase
Un partido de pádel son cuatro jugadores durante unos noventa minutos; una clase de gimnasio boutique pueden ser doce. Una cabina de cuatro plazas acoge un partido; una de ocho, dos partidos, o un partido y el entrenador; una de doce plazas encaja con una clase. Dos piscinas frías evitan que el lado frío haga cola detrás del caliente. Vea clubes de pádel y de raqueta y gimnasios y estudios.
El cuadrante: tres modelos que funcionan
- Por orden de llegada con temporizador. Un reloj en la pared, sesiones de quince minutos, una hoja de normas. Encaja en un estudio.
- Franjas reservadas en la misma aplicación que las pistas o las clases. Encaja en un club con hora punta por la tarde.
- Ligada a la reserva. La sala de recuperación se abre para quienes han jugado en la última hora. Encaja en un club que quiere que la sala se sienta ganada.
Pies mojados, toallas y el plan de lavandería
Las toallas son la parte de una sala de recuperación que nadie presupuesta. Una cabina usada por veinte personas al día produce de veinte a cuarenta, y la lavandería necesita un plan: un cubo con tapa, un punto de recogida y un recuento por socio. El suelo también necesita uno, con un acabado antideslizante desde el vestuario hasta la coronación, un desagüe bajo la puerta de la cabina y una ducha entre la piscina y la sala de entrenamiento.
Dónde va la sala en el plano
La mejor posición es aquella en la que el camino desde la puerta de la pista es más corto que el camino hasta el bar. Eso suele significar el extremo del edificio social más cercano a las pistas, o un pabellón entre las pistas y el aparcamiento. Una sala al otro lado del club, pasados los vestuarios, la usan quienes planean usarla y no quienes pasan por delante. Dibuje la ruta que siguen los jugadores al terminar un partido, con sus zapatillas y con el paletero al hombro, y ponga la puerta en ella.
Ruido, vecinos y la pista de al lado
Un enfriador zumba, y una pista de pádel también hace ruido. Los dos pueden compartir pared mientras la máquina no esté junto a un dormitorio o una oficina. El cristal de la cabina mira al edificio social, no a la calle, y su hora de cierre la fija el cuadrante, no el calefactor.
Amperios para un club que ya alimenta focos
Una cabina de ocho plazas lleva un calefactor trifásico de 10,5 kW; dos enfriadores consumen unos 3,6 kW cada uno. Un club que ya alimenta focos y bombas puede necesitar reforzar su suministro. Vea monofásica o trifásica en la villa.
Las cuentas que puede hacer usted mismo
Una hoja de semana de ejemplo
| Día | Abre | Hora punta | Cierra | Responsable de la llave |
|---|---|---|---|---|
| De lunes a jueves | 17:00 | 19:00–21:30 | 22:00 | el entrenador de guardia |
| Viernes | 16:00 | 18:00–22:00 | 22:30 | el entrenador de guardia |
| Sábado | 10:00 | 11:00–13:00 y 18:00–22:00 | 22:30 | el gerente del club |
| Domingo | 10:00 | 11:00–13:00 | 20:00 | el gerente del club |
Los valores son un ejemplo. Lo que importa es que cada fila tenga un nombre al lado, para que la sala la cierre una persona y no un temporizador olvidado.
Preguntar a los socios, no adivinar
Antes de construir, ponga una sola pregunta en la aplicación de reservas o en una hoja en recepción: ¿usaría una cabina caliente y una piscina fría después de un partido, y cuándo? Un club de doscientos socios puede darle una respuesta en una semana, y esa respuesta fija el tamaño de la cabina mejor que cualquier regla nuestra.
Las normas en una sola hoja
Una hoja, a la altura de los ojos, en la puerta: cuánto tiempo (el límite del operador para la cabina y para la piscina), enjuagarse antes, no correr, solo por los escalones y nada de saltar, consultar a un médico en caso de duda, y a quién avisar si algo parece mal. Añada el horario de apertura y el nombre de la persona que cierra la sala. El aviso no sustituye a la supervisión ni a los requisitos de su aseguradora; hace menos probables los errores habituales.
Empezar con una piscina, dibujar para dos
Un club que no sabe cuánto movimiento tendrá la sala puede empezar con una cabina y una piscina, sobre un espacio técnico dibujado para dos. La segunda piscina, la cabina mayor o el enfriador adicional son entonces una ampliación y no una obra nueva. Dibujamos las dos fases en una sola hoja y marcamos lo que se construye y lo que queda previsto: tuberías taponadas, un circuito de reserva y un paso de aire lo bastante ancho para la segunda máquina.
Qué dejar fuera
- Un baño de vapor, salvo que el club vaya a baldear una sala húmeda cada noche: un hammam es otro producto, con su propia impermeabilización.
- Una tercera piscina: con dos basta; la segunda está para que el lado frío fluya.
- Una zona de recepción grande: la sala es para diez minutos, no para una hora.
- Cualquier cosa que no limpiaría a mano un domingo por la noche.
El detalle local para clubes está en Marbella y la Costa del Sol y Madrid; las piscinas están en piscinas de agua fría y las cabinas en saunas de cristal.
¿Podemos cobrar a los socios por ella?
Es una decisión comercial. La dibujamos para que pueda ser una ventaja incluida o un extra reservable.
¿Cuántas toallas gastaremos?
Cuente de una a dos por persona y sesión y dimensione la lavandería en consecuencia.
¿Cuánto cuesta una sala de recuperación?
Una cabina de ocho plazas cuesta, de forma indicativa, 18.500–26.000 € y una piscina fría redonda 8.400–15.000 €. Vea la lista de precios.
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